Lo que se ha movido en Oxsia estos días.
Los oficios ahora se llaman clases. Al repasarlos vimos que «oficio» solo era verdad en la mitad de los casos: ser duelista no es un oficio, es una forma de pelear, y la tradición no la eliges tú, te la da tu pueblo. Así que el conjunto pasa a llamarse clase, y cada grupo, por lo que es: estilo de combate, oficio de taller, oficio de campo y tradición de tu pueblo. La palabra «oficio» se queda donde es cierta. En el juego se abre con /clases; /oficios sigue funcionando para quien ya lo tenía aprendido. En la web, la página es ahora oxsia.net/clases, y la dirección vieja te lleva allí sola. Las ventajas de cada clase no cambian: solo el nombre.
Siete monstruos nuevos, uno por clima. No son jefes ni llevan nombre encima: son variantes de los de siempre, que aprenden algo de la tierra donde nacen. En esos climas, más o menos uno de cada cuatro zombis, esqueletos, arañas o creepers sale así:
- Desierto: el saqueador de las dunas, que ataca a lo bruto.
- Nieve: el tirador de la ventisca, que se aparta cuando te acercas para seguir disparando.
- Pantano: el arrastrado, que no te deja escapar fácilmente.
- Selva: la tejedora, una araña que te ralentiza con su tela.
- Taiga: el aullador, que llama a los zombis de alrededor.
- Sabana: la mecha corta, un creeper que estalla antes, aunque con menos fuerza.
- Llanura: el espadachín, un esqueleto con espada que encadena un segundo golpe.
Se reconocen por el detalle, no por un cartel: los cuatro primeros llevan un casco de cuero teñido del color de su tierra, y el espadachín, la espada. Suben de nivel igual que el resto de monstruos, y cuanto más te alejas del centro del mundo, más duros son. Sueltan lo mismo que su versión normal, más un extra según su nivel, pero no su casco ni su espada.
Fundar un terreno da 3 × 3 chunks. Lo hemos medido en el servidor: fundar cuesta 60 Ø y te da 48 × 48 bloques. Cada parcela que añadas después cuesta 20 Ø y un 10 % más que la anterior. Y queda dicho en la web: de momento no hay guerras entre jugadoras, aunque más adelante podrían activarse.
El arte del servidor se está rehaciendo entero. Los iconos de clases, pueblos y monedas pasan a un estilo nuevo: cosas que parecen hechas y usadas por alguien, con su madera, su metal gastado y su remiendo, en vez de dibujos limpios que a veces no se entendían. Cada pueblo tendrá además su estandarte, con un símbolo que cuente quién es: el de los enanos, por ejemplo, lleva una jarra de cerveza. De momento están listos los primeros; el resto va por tandas. Entrará todo a la vez, en el juego y en la web, para que no convivan dos estilos.
El servidor sigue cerrado al público mientras terminamos de prepararlo. Cuando abra será con un reinicio total, y se avisará por aquí y en la web.